Conecta con nosotros

Celaya

Conductores no respetan las ciclovías

En las últimas semanas se han registrado accidentes de ciclistas que son atropellados y en los que incluso las personas han perdido la vida

Periodico Correo

Publicado

En

Luz Zárate

Celaya.- Las ciclopistas de la ciudad se han convertido en un peligro para los ciclistas, pues hay conductores que no respetan el carril y las invaden, es por ello que se buscará reformar el Reglamento de Tránsito a fin de que haya multas más severas para los conductores.

En las últimas semanas se han registrado accidentes de ciclistas que son atropellados y en los que incluso las personas han perdido la vida.

La presidenta de la Comisión de Cultura, Recreación, Deporte y Atención a la Juventud, la regidora independiente, Mónica Delgado, dijo que se buscará que con campañas de cultura vial y multas más severas, se hagan respetar los espacios para uso exclusivo de los ciclistas y con ello reducir los riesgos de accidentes.

Delgado informó que en el presente mes se han registrado al menos dos accidentes fatales en avenida Tecnológico en los que los ciclistas circulaban por la ciclovía y fueron embestidos por un vehículo de motor.

Por ello, se reunió con el director de Tránsito y Policía Vial, Francisco Frías Méndez, para buscar estrategias que generen conciencia en la ciudadanía.

“Estamos revisando el Reglamento de Tránsito para hacerle modificaciones;  multas más severas para automovilistas o motociclistas que invadan el carril de uso exclusivo de ciclistas y que, en consecuencia, puedan provocar un accidente. “Lo principal es generar conciencia en la ciudadanía sobre el uso correcto de los espacios y cuidar de quienes están más expuestos, como los son los ciclistas”, manifestó Mónica Delgado.

La edil recalcó que hoy más que nunca es necesario fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte, desde por temas medioambientales hasta por salud y deporte, sin embargo se les tiene que garantizar seguridad.

La bicicleta es poco usada como medio de transporte

Sólo el 9% de la población utiliza la bicicleta como medio de transporte, el resto usan otros medios para trasladarse de un lugar a otro.

El Director del IMIPE, Rodolfo Amate Tirado, dijo que es preocupante que se ha dejado de usar la bicicleta y ahora es más común el vehículo, por lo que se impulsará que las personas retomen la bici como un medio de transporte.

Diariamente se realizan 1.12 millones de viajes en todo el municipio y de este total, el 31 % de la población se traslada en automóvil, el 31% a pie, 9% lo hace en bicicleta, 20% lo hace en transporte público y otros medios de transporte como la moto el 3%.

“En el tema de la bicicleta no estamos tan mal porque tenemos el 9% de las personas que se trasladan en Celaya es a bordo de bicicleta, mientras que en la ciudad de México que se ha impulsado mucho el tema ciclista solo el 6% de los viajes lo hacen en bicicleta, en León el 12%, en Bogotá 15%. Hay ciudades ideales como Ámsterdan o Copenhague que es el 40%”, informó el titular del IMIPE.

Del total de personas que utilizan la bicicleta, el 25% son jóvenes pero la gran mayoría está migrando a la motocicleta; mientras que el 80% de los ciclistas tienen ingresos menores a los 6 mil 500 pesos, que significa que para estas personas la bicicleta es un medio de transporte y no lo hacen por recreación.

Y del total de la población femenina sólo un 11% usan la bicicleta.

Amate señaló que en este 2020 se buscará invertir en el tema de las ciclovías para que el ciclista se sienta seguro.

En la Comisión de Movilidad en el Ayuntamiento se analiza un mapa general de las zonas que requieren la creación de nuevas ciclovías o el mejoramiento de las existentes, para el cual se están realizando recorridos en bicicleta por las zonas rural y urbana para conocer la necesidad directamente en campo.

Usuarios de las diferentes ciclopistas señalaron que hacen falta mejor iluminación, que corten la hierba que crece alrededor de éstas y que haya mayor presencia policial, pues se han convertido en un peligro para peatones y ciclistas que muchas veces son asaltados.

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Celaya

Comerciantes de las comunidades del sur temen que los hechos de alto impacto también les quiten su forma de vida a partir del comercio

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Luz Zárate

Celaya.- Los vecinos de las comunidades ubicadas en el sur del municipio viven con miedo, incertidumbre e impactados por el cambio que ha tenido la zona, pues a diferencia de hace algunos años que eran de los lugares más tranquilos y a donde muchos celayenses acudían a pasear, en las últimas dos semanas se han presentado diferentes hechos de alto impacto.

Incluso las comunidades ubicadas al sur de Celaya, son promocionadas por el municipio como lugares donde se pueden realizar actividades de eco turismo y turismo de aventura, sin embargo atletas que regularmente acudían a la zona cerril a realizar ejercicio -ciclistas y corredores-, así como personas que acudían los fines de semana a desayunar a los negocios de La Cruz, La Luz, Rincón de Tamayo, Juan Martín, El Puesto, Capulines, Canoas, Ojo Seco, Santa Ma. del Refugio, Los Huesos y Galvanes, prefieren ya no acudir pues temen que un hecho delictivo los alcance.

Este sábado se registró un enfrentamiento entre elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) y civiles armados en el camino que va de Juan Martín a la comunidad de la Cruz; justo en esa vialidad está ubicado el restaurante ‘Los Tres Hermanos’ el cual fue rafagueado, quemado y donde dos hombres perdieron la vida y el lugar reducido a cenizas.

También lee: Incendian casa de reconocido empresario y político de Cortazar

También en esa misma carretera que va desde la comunidad La Cruz a la Luz y de ahí a Juan Martín, el martes fue asesinado un panadero a quien pretendieron asaltar pero debido a que se resistió al asalto, su agresor lo mató.

Y justamente el jueves de la semana pasada se presentó una intensa balacera que duró alrededor de media hora entre dos grupos delictivos y donde también agredieron a elementos de la Guardia Nacional. Ese día el pueblo fue sitiado durante horas por decenas de elementos de la Sedena, de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales.

Los comerciantes de las comunidades ubicadas al sur temen que sus clientes se asusten con los hechos de alto impacto sucedidos en las últimas semanas y ya no acudan a consumir, pues desde hace años viven del comercio.

“Aquí a la Cruz vienen mucho por las carnitas, hay muchos negocios de comida que vivimos de esto, esperamos que sea fin de semana porque son días buenos, entre semana también vienen a desayunar tortas o tacos de carnitas, a la Luz antes la gente iba por leche, a Rincón de Tamayo por el pan, a los Huesos la gente se iba a correr, a la Gavia o a Juan Martín la gente pasaba en sus bicicletas y era gente que se quedaba a desayunar o comer, por acá hay muchos lugares muy bonitos pero era muy tranquilo, ahora vivimos con miedo a que nos pase algo y ahora con miedo a que la gente no venga y de qué vamos a vivir”, dijo la señora Lupita.

Vecinos de las comunidades mencionadas, dijeron que hasta hace unos años eran zonas tranquilas, en donde se podía caminar sin ningún problema, pero ahora se ha vuelto inseguro y se presentan continuamente hechos violentos, lo que los mantiene con temor a que una bala los alcance e incluso ser víctima de algún delito.

LC

Continuar Leyendo

Celaya

Juan Arellano Rangel fue bombero en aquella época; la explosión aquel 26 de septiembre de 1999 le quitó a varios de sus amigos y compañeros. Hoy acudió unos minutos al lugar de la tragedia

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición
Foto: Martín Rodríguez.

Luz Zárate

Celaya.- A 21 años del “Domingo Negro”, este 26 de septiembre por primera vez no hubo un evento para recordar a las personas que lamentablemente perdieron la vida en las explosiones ocurridas en 1999.

No llegaron deudos, amigos de los fallecidos y mucho menos autoridades. Ni una veladora hubo en el lugar.

Cada año se realiza el rezo de un rosario en el sitio donde ocurrieron las explosiones del “Domingo Negro”, justamente afuera del negocio “Desechables y Botanas Lupita”, que es justamente donde se ubicaba en aquel entonces la “Abarrotera Celaya” donde aquel 26 de septiembre de 1999 explotaron 4 toneladas de pólvora y juguetería pirotécnica, lo que dejó la zona totalmente devastada y fallecieron 72 personas y 350 resultaron lesionadas.

Este año ese episodio de la historia de Celaya quedó en el olvidó, por primera vez desde que ocurrió la tragedia no hubo un comité organizador que organizara un rezo, tampoco estuvieron los lesionados que aún viven o familiares de los fallecidos, tal como había ocurrido en años pasados que se reunían en el lugar para orar y recordar lo sucedido.

Este sábado no hubo veladoras, flores o los retratos de las personas que perdieron la vida y que cada año se colocaban afuera del negocio donde ocurrió la catástrofe. El negocio donde ocurrieron los hechos estaba cerrado, pues cada aniversario –los nuevos dueños- cierran el local para que los deudos puedan realizar el rezo.

Al lugar llegó Juan Arellano Rangel, que en aquel entonces era bombero y participó en las labores de rescate y en cuya tragedia perdió a varios de sus compañeros rescatistas. Esta mañana arribó a la calle Antonio Plaza a bordo de su ambulancia de la Escuela de Capacitación en Emergencias de Celaya (ECECAC) con la intención de participar en el acto que cada año se realiza.

Al ver que no llegó nadie, permaneció unos minutos, prendió la sirena de la unidad un minuto en señal de luto y se retiró del lugar.

Guadalupe Hernández también llegó con la intención de participar en el rosario, platicó que trabaja cerca del lugar y cada año asiste porque en las explosiones perdió a algunos amigos y a su cuñada, pero se quedó sorprendida al ver el lugar solo.

“Cada año vengo, esta vez perdí permiso en mi trabajo para venir al rosario para recordar a varios de mis amigos y una de mis cuñadas que trabajaba aquí en Carnitas Rodrigo. Yo creo que no debe quedar en el olvido, dicen que este año fue por la pandemia, pero no debe olvidarse, fue una tragedia muy grande”, platicó.

Alrededor del sitio donde ocurrieron las explosiones hace 21 años, se apreció a los clientes y vendedores realizando sus actividades de manera normal, en los negocios aledaños había varias personas formadas esperando ser atendidas, otros desayunaban en los puestos de comida que están en la zona, la actividad en la calle Antonio Plaza, la Central de Abastos y la Central de Autobuses se mantuvo normal.

El líder moral de los afectados, el profesor Florencio López Ojeda, falleció el 4 de noviembre del 2017, y a partir de ahí los eventos de remembranza e incluso las peticiones de apoyo para las personas lesionadas, fueron disminuyendo hasta este 2021 que prácticamente pasó desapercibido.

La historia 

Pasadas las 10 de la mañana de aquel domingo 26 de septiembre de 1999, una explosión estremeció la principal zona comercial de la ciudad y sus alrededores. El estallido ocurrió en el establecimiento llamado ‘Abarrotera Celaya’, ubicado en las calles Antonio Plaza casi esquina con Felipe Ángeles, frente a la Central de Autobuses.

El estruendo alertó a los cuerpos de emergencia que de inmediato se movilizaron hacia la zona. La columna de humo creció rápidamente, lo que hizo que paramédicos, rescatistas, policías, tránsitos, periodistas y personas que querían ayudar se dirigieran al lugar a apoyar en las labores de rescate. Pero una segunda explosión provocó la muerte de decenas de personas y causó lesionó muy graves en cientos.

Las investigaciones concluyeron que la tragedia fue resultado del almacenamiento ilegal de cuatro toneladas de pólvora y fuegos artificiales, que se encontraban guardados en la bodega de la ‘Abarrotera Celaya’. La Procuraduría General de la República (PGR)  responsabilizó al Municipio y varios funcionarios de Fiscalización fueron a prisión.

El saldo final fue de 72 muertos, más de 350 lesionados, incalculables daños materiales y el imborrable recuerdo de la tragedia.

Desde el 26 de septiembre de 1999, el Ayuntamiento prohibió la venta y quema de material pirotécnico, sin embargo a la fecha se siguen tronando cohetes, tanto en eventos religiosos como por ‘diversión’.

DM

Continuar Leyendo

Celaya

Este sábado se cumplen 21 años de una de las tragedias más grandes de esta ciudad, el ‘Domingo Negro’ que fue como se le denominó al día en que una serie de explosiones devastó la ciudad cajetera

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición
Foto: Martín Rodríguez

Luz Zárate

Celaya.- En la mente de los celayenses aún persiste el recuerdo de aquel domingo 26 de septiembre de 1999, cuando por la mañana muchos se disponían a almorzar en algunos de los negocios ubicados en la calle Antonio Plaza, de la zona de la central camionera o el tianguis, pero de pronto la tranquilidad se vio interrumpida por dos explosiones fuertes y otras más leves al interior de una bodega donde almacenaban pirotecnia.

Celaya era una ciudad muy tranquila, cuando hablaban de tragedias todos pensábamos en el ‘Domingo Negro’, eso nos puso de luto muchos años, no había pasado algo más grave que eso”, contó Rosario Medina de 70 años de edad, quien es originaria de este municipio.

Imposible olvidar fecha

Este sábado 26 de septiembre se cumplen 21 años de una de las tragedias más grandes de esta ciudad, el ‘Domingo Negro’ que fue como se le denominó al día en que una serie de explosiones devastó la ciudad cajetera.

Cuatro toneladas de pólvora y juguetería pirotécnica almacenadas en una bodega ubicada en la calle Antonio Plaza, en pleno corazón de la ciudad, provocaron el fatal estallido que dejó como saldo 72 muertos y 350 lesionados, además de incalculables daños materiales.

Este año no habrá misa en el lugar de la explosión, tal como se hacía los primeros aniversarios posteriores a la tragedia. En el lugar de los hechos cada año sólo se llevará a cabo un rezo a las 10 de la mañana.

Continúa prohibición

El regidor y presidente de la Comisión de Gobierno en el Ayuntamiento, Ezequiel Mancera señaló que desde que ocurrieron las explosiones el 26 de septiembre de 1999, quedó prohibida la venta y quema de juguetería pirotécnica y así va a continuar. Dijo que hasta el momento no se ha planteado la posibilidad de cambiar esta disposición.

“Hasta el día de hoy no existe alguna propuesta de alguno de los integrantes de la Comisión, del Ayuntamiento, de Fiscalización, Policía o Protección Civil, o incluso de algún ciudadano, tampoco de la Iglesia, en el Bando de Policía y Buen Gobierno se establece que no hay posibilidad, toda vez que está prohibida la venta, distribución y quema de pirotecnia, está prohibida a raíz de las explosiones y no hay alguna propuesta y seguimos en la misma situación”, señaló.

Las investigaciones concluyeron que la tragedia fue resultado del almacenamiento ilegal de cuatro toneladas de pólvora y fuegos artificiales en el negocio ‘Abarrotera Celaya’.

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Extravagario